Igea


Información de Igea


IGEA

Igea es un municipio que pertenece a la comarca de Cervera, en la Rioja Baja. Se encuentra a 14 km al noroeste de la capital de la comarca, y a 87 km al sureste de Logroño, capital de la provincia homónima y de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Su población es de 607 habitantes (INE, 2017).

Igea se encuentra en el extremo suroriental de La Rioja, a orillas del río Linares, en la sierra de Alcarama. Rodeada de montes, laderas y crestas, Igea se encuentra rodeada por dos de los paisajes característicos de la Rioja Baja, el que ofrecen sus coloridas huertas y el que nos regalan sus afamados viñedos, cultivos dominantes que aparecen salpicados aquí y allá por otras haciendas de secano entre las que abundan los olivos y los almendros, así como los pastizales que alimentan a una granada cabaña ganadera.

HISTORIA

Igea, villa conocida hasta el siglo XVI con el nombre de Exea, guarda con celo todavía el misterio de sus orígenes, y es que es poco lo que se sabe al respecto de su fundación. Lo que sí es seguro es que, por los vestigios aparecidos en el municipio, Igea existía ya durante los tiempos de la conquista romana. No obstante, ningún otro pueblo dejó más huella en la localidad que el dominio andalusí, el cual fue el artífice de una productiva red de canalizaciones y regadíos que hicieron de estas tierras un lugar próspero a pesar de sus humildes condiciones. La reconquista navarra de Igea se sucedió en el siglo X, lo que puso fin a la obediencia a la ciudad de Tudela e integró la villa en los dominios de los reyes de Pamplona – Nájera. A partir de ese momento, sin embargo, Igea pasaría continuamente de mano en mano, pues los monarcas aragoneses, como Alfonso I, navarros, como Sancho IV, o castellanos se harían por un tiempo con las tierras de Igea, las cuales constituirían una frontera entre las tres monarquías durante siglos. No sería hasta finales del siglo XII cuando finalmente Alfonso VIII de Castilla se haría con el control de la zona tras sucesivos enfrentamientos con la monarquía navarra. Las primeras referencias de Igea hablan de la localidad como una aldea dependiente de Cornago, pero desde mediados del siglo XVI gozó de la condición de villa, perteneciendo a partir de 1833 a la provincia de Logroño. Hasta dicha fecha, que acogió el nacimiento de la provincia de Logroño, impulsada por la nueva delimitación territorial española de Javier de Burgos, Igea formó parte de la de Soria.

FESTEJOS POPULARES

Las fiestas patronales en honor a la Virgen del Villar de Igea se celebran a partir del primer domingo de septiembre.

ACTIVIDADES

Uno de los primeros atractivos de Igea es su casco histórico, que se extiende a lo largo del río Linares y conserva todavía hoy un sabor añejo gracias a algunos de sus notables edificios civiles y religiosos. Por ejemplo, encontramos abundantes casonas blasonadas entre las que destaca el palacio del Marqués de Casa Torre, un palacete del siglo XVIII construido en estilo florentino en cinco plantas rematadas por una cúpula y que se tiene por uno de los monumentos civiles más importantes de toda La Rioja. Por lo que respecta a la arquitectura religiosa, en Igea sobresale su iglesia parroquial de La Asunción, construida en sillería y mampostería entre los siglos XVII y XVIII siguiendo los cánones barrocos. Destaca su torre mudéjar, a semejanza de las aragonesas, la cual alza su entramado de ladrillo rojo a 45 m de altura. No obstante, Igea posee hasta cuatro ermitas que se mantienen en buenas condiciones y que se ubican por lo general en los alrededores de la localidad. Estas son las ermitas de San Roque, de la Virgen del Pilar, de Santa Ana y de la Virgen del Villar, datadas entre los siglos XVII y XVIII. Por último, destaca también su puente romano, el cual salva el río Linares desde tiempos remotos y formaba parte ya de la calzada romana que unía Astorga con Numancia.

Es conveniente señalar, para los amantes de la naturaleza y de actividades al aire libre tales como el senderismo o el cicloturismo por rutas BTT, que Igea se encuentra en la sierra de Alcarama, el máximo exponente del monte mediterráneo en La Rioja, donde abundan los cortantes rocosos y los matorrales. Tierra antiquísima, destacan los yacimientos de icnitas (huellas de dinosaurio) que encontramos tanto en Igea como en otras poblaciones vecinas, y que en concreto en el caso de Igea están catalogados como Bien de Interés Cultural, además de contar con un Museo Paleontológico ubicado en la segunda planta del ayuntamiento. Es conveniente puntualizar que, por su cercanía, otro de los atractivos de Igea es el yacimiento celtibérico y romano de Contrebia Leucade (Aguilar del Río Alhama), así como las sendas del Camino Verde del Alhama o el sendero de GR – 93, que recorre las sierras riojanas.

GASTRONOMÍA

Destacan sus vinos y aceites, así como sus carnes (cerdo, cordero, pollo).

Localización de Igea