San Millán de la Cogolla


Información de San Millán de la Cogolla


SAN MILLÁN DE LA COGOLLA

San Millán de la Cogolla, villa donde se alzan los monasterios de Suso y Yuso, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad en 1997, es una localidad perteneciente a la comarca de Anguiano, en la Rioja Alta. Se encuentra a 20 km al noroeste de Anguiano y a 43 km de Logroño, capital de la provincia homónima y de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Su población es de 288 habitantes (INE, 2017).

San Millán de la Cogolla descansa en las faldas de la sierra de la Demanda, entre frondosos pinares, hayedos y robledales. Se encuentra en la margen izquierda del río Cárdenas, que sigue su curso desde las montañas flanqueado por frescas choperas y determina la estructura del núcleo urbano de San Millán de la Cogolla, el cual se extiende a lo largo del cauce fluvial.

HISTORIA

Los orígenes de San Millán de la Cogolla están ligados a los monasterios de Suso (siglo V) y Yuso (siglo XI, aunque el monumento actual data del siglo XVI) y estos, a su vez, se deben a la vida y obra de San Millán (o San Emiliano en latín), así como a sus veneradas reliquias. La fundación de la villa data de 1022, aunque se sabe que ya anteriormente, sobre el siglo IX, ya había al menos un núcleo de población en el actual barrio de Santurde o San Jorge. San Millán de la Cogolla, al socaire de sus dos monasterios, iría creciendo con el paso del tiempo, hasta llegar a alcanzar cuatro barrios en la actualidad: el mencionado Santurde y Prestiño, Lugar del Río (el más apartado, ubicado a unos 2km aguas arriba del río Cárdenas desde San Millán de la Cogolla) y Barrionuevo. El poderío de los cenobios emilianenses, lugar donde en el siglo X se escribieron los primeros textos en castellano, iría creciendo mediante las cuantiosas donaciones de los reyes navarros y castellanos, así como de los nobles y potentados, hasta el punto de ser una de las instituciones más poderosas de La Rioja, acaparando muchas propiedades y vasallos de la Rioja Alta. San Millán de la Cogolla, sin embargo, pudo resistir el envite señorial de los monasterios, y consiguió que Carlos V la declarara villa primero y que Felipe II decretara la potestad para nombrar a sus propios dirigentes.

FESTEJOS POPULARES

  • Romería al monasterio de Valvanera (Anguiano): domingo de Pentecostés.
  • Romería a la cueva del Santo: tercer sábado de junio.
  • Fiestas patronales de la Virgen del Carmen (Lugar del Río): 16 de julio.
  • Fiesta de La Traslación: se celebra el 26 de septiembre en conmemoración del traslado de los restos de San Millán.
  • Fiestas patronales en honor a San Millán y Santa Gertrudis: 12 y 17 de noviembre.

ASPECTOS SOCIALES Y CULTURALES

San Millán de la Cogolla y los monasterios de Suso y Yuso, a través de la Fundación San Millán, ofertan una serie de propuestas culturales dedicadas al teatro y la música. Hablamos de San Millán, escenario vivo, que organiza una serie de representaciones teatrales y musicales para todos los públicos entre la última semana de julio y el mes de agosto, en ocasiones incluso celebrando algunas de las funciones en pueblos cercanos a San Millán de la Cogolla, compartiendo así el proyecto con el resto de la comarca.

Por otra parte, el Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española, muy vinculado a San Millán de la Cogolla pero con unas magníficas instalaciones en Canillas de Río Tuerto, donde se celebran las conferencias, coordina una serie de cursos filológicos muy interesantes para eruditos y especialistas.

ACTIVIDADES

San Millán de la Cogolla es consciente de su patrimonio, lo que quiere decir que su oferta turística trata de hacer de la experiencia de visitar sus dos monasterios Patrimonio de la Humanidad algo inolvidable. En efecto, el principal atractivo turístico de San Millán de la Cogolla lo componen los monasterios de Suso y Yuso, de los que poco se puede decir sobre su incomparable belleza.

El monasterio de Suso o de Arriba, ubicado en la misma ladera del monte, data del siglo V, cuando San Millán se retiró a la zona como eremita. De hecho, es a su muerte cuando en realidad comienza la verdadera vida del monasterio, que se construye alrededor de la celda del santo y de su impresionante cenotafio. El lugar pasó así de recoger a eremitas a convertirse en un pequeño cenobio primero visigótico y luego mozárabe que se ampliaría todavía más ya en el siglo XI bajo el patrocinio de la monarquía navarra, hechos a los que debemos su variedad de estilos artísticos y su práctica oposición arquitectónica y estilística con el monasterio de Yuso.

Por otra parte, el monasterio de Yuso o de Abajo se ubica frente al anterior, en el valle de Cárdenas, dentro del propio casco urbano de San Millán de la Cogolla. Denominado como “el Escorial de La Rioja”, su construcción fue ordenada por García Sánchez III, rey de Nájera y Navarra, en el siglo XI. La intención del monarca había sido la de trasladar los restos de San Millán a su corte en Nájera, más los bueyes que tiraban del carro no quisieron seguir avanzando una vez llegaron al llano en el que hoy se encuentra el monasterio, lo que se entendió como un milagro, la última voluntad del santo, motivando así a García Sánchez III a decretar la construcción de San Millán de Yuso. Sin embargo, nada queda de ese monasterio en la actualidad, ya que fue demolido en el siglo XVI y reconstruido bajo los nuevos cánones estéticos herrerianos a partir de entonces, lo que explica por qué se le denomina “el Escorial de La Rioja”.

No obstante, los monasterios de Suso y Yuso son algo más que las piedras que los conforman. Ambos monasterios fueron toda una referencia a nivel cultural en el sur de Europa, y el monasterio de Yuso en concreto guarda una valiosísima biblioteca de códices e incunables. De hecho, esta vinculación con la cultura es todavía más fuerte si tenemos en cuenta que el cenobio emilianense fue escuela de Gonzalo de Berceo, primer poeta en castellano, así como el lugar donde sus monjes escribieron por primera vez en castellano y en euskera. Esto hace que San Millán de la Cogollasea protagonista de la ruta Gonzalo de Berceo, uniendo la villa con la cuna del poeta, Berceo.

Y, si bien es cierto que los dos monasterios Patrimonio de la Humanidad son el punto fuerte de San Millán de la Cogolla, no lo es menos el increíble espacio natural en el que se encuentran. A los pies de la Demanda, recubiertos por frondosos bosques, los monasterios son también el punto de partida de numerosas rutas para quienes se decantan por el senderismo, el cicloturismo o las rutas BTT. Por ejemplo, para los amantes de la naturaleza y los bosques encantados destacan las rutas del Camino del Hayedo del Rajao, del nacedero del río Cárdenas o de la propia Cueva del Santo, así como los arroyos y cascadas que pueden encontrarse caminando por la montaña. Además, para los más exigentes, San Millán de la Cogolla es un punto clave en el sendero de Gran Recorrido 93, que recorre la sierra riojana y que une la localidad de los monasterios con otros puntos de interés como la inolvidable villa de Ezcarayo el monasterio de Valvanera, uno de los lugares más queridos por los riojanos.

En este sentido, San Millán de la Cogolla es uno de los lugares indicados para lanzarse a conocer la ruta de los monasterios, que recorre los principales cenobios en la Rioja Alta. Todos ellos se encuentran en las cercanías, dentro del triángulo formado por las localidades de Anguiano, Santo Domingo de la Calzada y Nájera. Y, del mismo modo, es un punto privilegiado para lanzarse a conocer la parte occidental de la sierra de la Demanda.

GASTRONOMÍA

La gastronomía de San Millán de la Cogolla consiste en los asados de carne, especialmente de cordero, y en platos típicamente riojanos como los caparrones con sacramentos (costilla adobada, morcilla, oreja, etcétera), las patatas a la riojana y las mejores verduras y hortalizas de la huerta riojana. Por su microclima, la curación del embutido es uno de los puntos fuertes de su chacinería.

Localización de San Millán de la Cogolla